Un sueño muy bonito. Demasiado bueno para ser real.
Era la primera jornada de Liga y el Barcelona jugaba en el Camp Nou. Comenzó ganando, pero cuando el árbitro señaló el final de la primera parte, el resultado era de 1-5. No me lo podía creer, la felicidad me invadía. Sin embargo, nada más iniciarse la segunda mitad, Guardiola hacía entrar en el campo a Iniesta y la cosa parecía cambiar, ya que, en un momento, “lo puto gusiluz” consiguió tres goles. Esto me hizo pensar en que el Barça remontaría, pero para nada iba a suceder, el resultado final fue 3-7. *
¡Increíble!¡Qué espectáculo! Se me saltaban las lágrimas viendo las repeticiones de los goles. Tanto tiempo esperando algo así y por fin sucedía.
Pero… ¡un momento! ¿No se supone que soy aficionado del Barça?
Cierto, pero hay algo que está por encima de eso. Y es que ese equipo que goleaba al Barça en el mismísimo Camp Nou no era ni más ni menos que el REAL OVIEDO.
*Sí, si el resultado al descanso era 1-5 e Iniesta anotó 3 goles después, sólo el hecho de que se trata de un sueño puede explicar el 3-7 final.