Una bacalá infame.

No queda ya mucho para que se produzca el sorteo de los playoffs de ascenso a 2ªB y ante lo importante del evento, soy incapaz de hacer nada productivo.

Prácticamente es lo mismo que sucede todos los lunes en la parte de arquitecturas paralelas de la asignatura de ATC. Pero bueno, al menos hoy hice algo valioso en esa hora de clase: conté las horas que llevo vividas hasta el momento. Y casualmente, resulta que hace un par de días llegué a las 200.000 horas de vida (o lo que es lo mismo, 12.000.000 de minutos. O, dicho de otro modo, 720 millones de segundos).

Por otra parte, en cálculos realizados en la hora de recuperación que tuvimos el pasado jueves, me percaté de que en ese momento cumplía 21 años, 21 meses, 21 días y 21 horas.*

Datos estos que darían para pensar un rato y plantearse dudas existenciales, pero la única conclusión a la que llego es que de esas 200000 horas he perdido demasiadas con ATC.

*Nota: Hace cosa de un año decidí que el 21 era un buen número y por tanto decidí dejar de añadir años a mi edad.

Escribe un comentario